Se me hace un poco extraño pretender meter baza ante un tema como éste y con unos contertulios tan versados en el tema, pero todo sea por aclarar alguna de mis anteriores exposiciones.
Cuando comentaba acerca de la posibilidad del golpe de contrafilo contra la muñeca del contrario, me refería a una respuesta "de salida" del sable (una vuelta a cubrir la guardia o a un retroceso del tirador para salir de la distancia). He visto descripciones de este recurso en crónicas de duelos. Tal vez se trate más de una treta de fortuna que de un golpe ad hoc empleado de forma más o menos común y se basara en la sorpresa que se pudiera dar a un rival no acostumbrado a los duelos (estoy hablando de duelos muy tardíos, de finales del s XIX o de principios del XX, donde puede que los duelistas no estuvieran muy versados en la materia).
He comentado este recurso porque creo que en un duelo contra una ropera, donde una excelente opción por parte del roperista sería acosar al brazo armado esperando un tajo por parte del portador del sable, tal vez podría ser una buena treta, es decir: veo que el rival está tanteando la distancia con su ropera buscando un hueco para lanzar una estocada a fondo, amago un ataque de corte como si fuera a avanzar y cuando el rival entre para tocar pecho o abdomen, retrocedo con un golpe de contrafilo "de vuelta" a su mano o antebrazo, que a poco bien realizado que estuviera, podría suponer la incapacitación de dicha mano.
Ya digo, es más una posible aplicación de una treta que según lo que pude leer en alguna crónica de duelos de estas épocas fue usada en más de una ocasión (aunque, como he dicho, en duelos entre sables). Claro que todo esto lo digo desde un punto de vista completamente teórico: no sé la soltura o la rapidez de la que sería capaz un sable en esas circunstancias. La velocidad y alcance de la ropera puede que convirtiera esta treta en algo suicida.
Respecto al uso de estocada del sable de caballería, estoy con Juan de Boadilla en cuanto a que lo veo como un recurso muy desesperado en un combate de estas caracterísiticas. Si no recuerdo mal, Medeló y Casademunt propone una posición de "uñas al aire" (un grado más de "uñas arriba") para lanzar una estocada con fuerza, lo cual lleva a unos movientos relativamente lentos frente a un rival armado con un arma más ágil y de ataque fundamentalmente de estocada.
Por la distribución de masas, estoy también con vosotros en que un sable de caballería hecho y derecho tiene un alcance limitado por la posición en que se debe blandir para ser efectivo: el hecho de mantener una postura con la punta muy elevada para preservar el juego de muñeca le resta mucho alcance frente a un arma como la ropera... al menos en la guardia estática, porque en cuanto se lance el tajo, pasa a recuperar el alcance de toda la longitud del arma, así que tampoco es que el sable precisamente invite a una penetración a fondo por parte del portador de la ropera.
Por último decir que los sables de infantería como el briquet son muy ágiles a costa de sacrificar longitud de hoja y, en el caso del briquet -que es del único que puedo hablar-, a base de retrasar mucho el centro de gravedad (ya he hecho el apunte de su empuñadura, que vosotros conocéis mejor que yo), lo cual lo hace muy rápido, pero con las restricciones de alcance y de posibilidad de uso derivadas de su arquitectura de hoja (no deja de ser un sable), lo cual a mi parecer, le restarían eficacia frente a un arma como una ropera.
Pero como bien decís, un duelo con dos armas tan diferentes, o bien sucedería en un contexto no pactado, por lo cual cualquier otro factor del entorno podría marcar la diferencia esencial, o bien se trataría de un duelo precisamente destinado a dirimir esta polémica sobre la efectividad de cada arma. En otras palabras, que podemos especular mucho, pero afirmar más bien poco (aunque siempre podemos zanjarlo como en discusiones anteriores entre esgrima occidental-oriental, con meditadas reconstrucciones histórico-técnicas donde sus protagonistas sean personajes ilustres de la talla del Algarrobo o del maestro Yoda; eso sí que es investigación).
Saludos y disculpad lo poco documentado de mis palabras; no doy para mucho más.
PD: desde que hay este cambio de avatar por parte de
Juan de Boadilla y este new look en el nick de
Don Miguel de la Somoza me cuesta mucho intercambiar chanzas varias sobre estas cuestiones sin pedir disculpas anticipadas. No tomen a mal vuestras mercedes mis palabras, pues en más pobres situaciones nos hemos conocido.
