Don Miguel de la Somoza escribió:El puño francés parece ser que tiene un pequeño problema, al menos desde el punto de vista de la ropera: la fuerza que se puede aplicar en una presión lateral es más debil.
Y la cosa la tengo fresquita: en la sala los principiantes normalmente usan hojas de espada deportiva con guarnición de ropera (mucho más baratas y accesibles), con lo que estamos más o menos acostumbrados a esas hojas: con un alcance menor, pero más rápidas, rígidas y con menor inercia, los batimientos o expulsiones ( y el remesón) no suelen funcionar muy bien contra ellas: no se consigue apartarlas mucho y enseguida vuelven a recuperar la linea central.
A lo que vamos: este lunes tiré con un apañero (lo siento, tron, no me acuerdo de cómo te llamas) con florete deportivo y empuñadura francesa. Normalmente en esos casos lo mejor es hacer valer la mayor longitud de la ropera (y más teniendo en cuenta que el colega no era un novato con su arma precisamente), pero siempre acabas haciendo algún batimiento, aunque sea para tocar las narices un poco, y me sorprendió la relativa debilidad (comparada con las deportivas "roperiles") de la guardia. Ni que decir tiene que exploté la feliz circunstacia un par de veces y al terminar el asalto estubimos comentando la jugada, llegando a la conclusión de que con esa enpuñadura en ángulo con la hoja la presión que se puede hacer sobre la hoja contraria (y la resistencia a la presión del contrario) es apreciablemente más debil.
De todas formas, Diego, no te calientes mucho los cascos con el tema: la práctica deportiva te dará agilidad, velocidad de reacción y apreciación de la distancia y el tiempo (aparte de quitarte el mono de jugetear con espadas

) , que tambien te servirán en la ropera: pero cuando en un futuro (no muy lejano, espero) te pases a la ropera, habrás de cambiar el chip en tantos aspectos (desplazamientos, uso de la izda, un arma con caracteríscas distintas, otro entorno táctico, etc.) que lo de la empuñadura será prácticamente anecdótico. Creo.
Digamos que la técnica francesa emplea las posiciones de mano en supinación (cuarta, sixta, septima y octava) para las acciones ligeras, que predominan su juego, y las pronadas (Tercera, Quinta, Segunda y Tercera) para las acciones mas fuertes, que no se emplean tanto. La guardia, en la cual la mano está en cuarta (pulgar a la 1:00) está parcialmente supinada, y cuando se ataca, este pasa a estar a las 3:00, es decir, supinación completa, todo el control pasa a los dedos, dejando fuera del juego a la muñeca y al brazo en el momento de la extensión. Esto se debe a que el puño francés se manipula esencialmente con el pulgar en índice, y asistido tan solo por los tres otros, y esto permite una gran precisión y agilidad de la punta, a cambio de una cierta potencia.
Hoy en día poca gente tiene acceso clases de esgrima clásica de la escuela francesa, que te aprendería a usar al puño francés como a un puño francés, y no caer en el juego de las visconti, por ejemplo.
El puño francés, que se emplea desde hace unos dos siglos, representa bastante adecuadamente a la forma de empuñar un espadín: la posición de la mano es muy similar, a pesar de la ausencia de recazo, de guardamano, &c... Lo cierto es que ha servido muy bien a quienes lo emplearon, y fue blandiendo tal empuñadura que Lucien Gaudin venció al mismo Aldo Nadi, por lo que es evidente que una ventaja puede compensar a otra.
La visconti fue diseñada inicialmente para permitir a los mutilados de empuñar un florete o espada de nuevo tras la Gran Guerra, y no puedo mirar a esta empuñadura bajo otra luz. Que tendrá sus ventajas en la practica del deporte? tal vez. Pero no tiene nada que ver con las espadas, ni con la historia de la espada.
Un saludo,
Von Moss
P.D: el maestro Nicolás Evangelista es hoy en día uno de los mayores militantes actuales de la esgrima clásica, ha escrito varios libros que recomiendo vivamente.
P.P.D: Lucien Gaudin y Aldo Nadi eran dos de los mejores esgrimistas de todos los tiempos, que ejercieron tarde en la era clásica, unas décadas antes de su ocaso y del nacimiento de la era "deportiva". Nadi fue maestro del mismo maestro William Gaugler.