Ufff...
Estáis hablando ya de cosas mayores, queridos compañeros del metal.
Y lo curioso es que ambos tenéis razón: el acero era extraordinariamente difícil de conseguir y los métodos de producción masiva de éste no llegaron hasta la Revolución Industrial (imagino que a esto era a lo que realmente se refería
Francisco Uribe al decir lo de la fundición del hierro), así que hasta entonces los métodos de fabricación, aparte de artesanos y de bajo rendimiento, eran muy poco "controlables".
Pero eso no quita que este sistema se perfeccionara hasta un grado que permitiera (por la prueba que fuera, tanto directa como indirecta) valorar muy bien la calidad del acero obtenido y decidir la "mezcla" de aceros (o incluso acero y hierro) que serían necesarios para obtener una espada con las características buscadas. Esto también hay que valorarlo a la hora de pensar el motivo por el cual se segían unos u otros procesos.
De todas formas, el hecho de que en diferentes culturas o momentos históricos se empleara un sistema u otro, pienso que tampoco es fundamental: barras, dados, plegado o estirado... al final lo que importaba era conseguir una mezcla de propiedades que en esos momentos ningún acero por sí solo podía tener (o al menos no se podía garantizar que siempre las tuviera ni tampoco que fuera trabajable).
No sé, a mí los distintos sistemas que se han ido empleando a lo largo de la historia no me parecen más que formas de abordar el problema desde distintas perspectivas con las técnicas y las materias de las que se disponía, aunque la verdad es que el resultado obtenido al final era muy parecido.
Por lo que comentas,
Ditratron, acerca del intento de "economizar" acero en favor del hierro... bueno, sí, pero hasta cierto punto. El proceso de carburación desde luego que era difícil, pero la obtención de materia prima seguro que también; tal vez cuando explicamos procesos tecnológicos en Arqueología, tendemos a aplicar valores actuales para rellenar los huecos que no acabamos de tener claros (algo lógico por otra parte, pues hay más huecos que "rellenos" en estas cosas). Personalmente veo más sencillo el hecho de producir acero en un horno similar a los "actuales" (históricamente hablando) hornos de carbón o de cal que a todo el proceso de extracción, selección, separación, transporte y purificación que había que seguir con el mineral de hierro para ponerlo en la forja.
No sé, tal vez el "coste extra" que supondría el paso de transformación de hierro en acero no fuera tan elevado en comparación al del proceso completo de obtención del hierro (desde luego a nivel de materia prima -piedras y leña- esta última parte del proceso de obtención del acero no era muy costosa), especialmente si contamos que esa misma técnica de carburación podía hacerse tomando como base un mineral de hierro no muy purificado que de todas formas habría que mejorar bien en colada bien en fragua (hasta el punto en que es posible que en algunos momentos para obtener hierro se siguiera un proceso en lo técnico relativamente parecido al de obtener acero).
Pero vamos, que todo esto sí que es una teoría personal; no sé cual sería el motivo real para hacerlo de esta forma más allá de la justificación metalúrgica actual, aunque hay que pensar que el sistema de tejas con núcleo de hierro (o acero muy, muy bajo en carbono) seguía empleándose hasta hace nada, así que sus ventajas tendría esta técnica (si no en la calidad del resultado teóricamente alcanzable, sí en la controlabilidad del proceso, algo muy necesario pensando en el resultado final).
Por cierto, que acerca de esa pretendida "excelencia industrial" a la que henos llegado actualmente a la verdad del cada día hay un trecho muy serio... el mercado está inundado de productos (hablo de suministro de acero) que dicen tener un grado de pureza o de concentración de carbono o de otros elementos aleados muy diferente del que al final descubren los artesanos que realmente tienen... y es que ahora, igual que hace mil años, la fabricación de espadas sigue precisando de un grado tan alto de rigurosidad en el tratamiento térmico y el trabajo de forja que cualquier desviación de lo establecido se nota y mucho (o eso dicen los que saben, que yo de esto soy un lego hasta la médula).
Un saludo.
