Hola don Alonso, bienvenido...
Me va usted a perdonar por ser tan directo, pero si quiere una buena falsificación de lo que se llama «la Tizona del Cid», no la hay mejor que la de la catedral de Burgos, que nunca fue del Cid, o al menos no hay pruebas de ello (más bien al contrario). Ahora bien, en el Museo del Ejército hicieron una réplica de esta espada, pues no deja de ser un objeto histórico valioso (aunque posterior al Cid). Pero como le digo y, disculpe mi franqueza, ya se sabe con bastante certeza que esa espada nunca fue del Cid, ni pudo serlo.
La cuestión, ahora, sería, saber si, a pesar de todo, desea una copia funcional de la citada espada —que es excelente aunque problemática (siglo XV probablemente, la hoja quizá del XIV

)— o una que sea del tipo de las que pudo empuñar el Cid en el siglo XI. En el primer caso, se puede hacer un encargo a un artesano hipano (Mimes de Azzaría, Germán Gregorio..., perdón por los demás que me dejo —ponga aquí su publicidad—) y, con un tiempo tendrá una obra magnífica. En el segundo caso estamos jo##idos, pues dado que el Cid empuñó tanto espadas de tradición europeo-cristiana (uséase, como las normandas), como hispano-musulmanas (de las que se sabe muy poco para esta época: apenas unos de ejemplares en mal estado), habría que arriesgarse, no sólo por un modelo genérico, sino además, sólo aproximado.